efedrina
escrito bajo la luna, abril 2025
Hay noches que solo se soportan
con química prestada,
con el corazón corriendo
hacia una puerta que no existe.
No es escapar. Es más bien
quitarle el volumen a cierta frecuencia.
Esa que pregunta por qué
todavía pongo la mesa para dos.
Al amanecer, cuando baja todo,
el techo vuelve a ser el techo.
La cama, territorio extranjero.
El cuerpo, una deuda que no recuerdo haber contraído.
Pero tampoco me arrepiento.
Hubo horas en que fui
algo parecido a libre,
aunque fuera mentira y mía.
♡ ✦ ♡